S E R I E S  T E M Á T I C A S

El Caribe: Destino por excelencia del siglo XXI  

No. 5, ESPECIAL CUBA

Año 2000


Sumario 

Este último número de la serie expone un resumen de las principales características de Cuba en general y como destino turístico en particular, incluyendo los siguientes temas:

o       Datos generales del país. Brinda un conjunto de datos de índole general que sirven de base para conocer a Cuba (datos generales, geografía, clima, sistema de gobierno, integración regional, educación y salud).

o       Información económica. Aporta elementos sobre las actividades económicas fundamentales del país y relaciona brevemente las principales características de la legislación que incentiva y regula la inversión extranjera, también se enuncian los aspectos básicos de la política impositiva. Se brinda información referente a las zonas francas y los parques industriales y se expone un resumen de los elementos básicos que caracterizan la infraestructura del país.

o       Características principales de la industria turística. Brinda, de manera resumida, una panorámica de la organización del sistema de turismo, los productos básicos que caracterizan la industria turística y su evolución en los últimos años, expresada en sus indicadores principales. Se aportan datos estadísticos que permiten evaluar el desarrollo actual del sector. Sistema Nacional de Formación Profesional para el Turismo

o       Raíces culturales cubanas. Breve reseña de los elementos básicos que conforman la "cubanía", así como sus principales exponentes socioculturales.

 

q  Datos generales del país

 Nombre oficial:  República de Cuba

Capital: La Habana

Lengua oficial:  español

Población: 11,1 millones de  habitantes (julio 1998)

Forma de Gobierno: parlamentario

Moneda:  peso cubano. Tasa de cambio oficial: un peso = un dólar. En el mercado interno, tasa de cambio paralela: un dólar estadounidense igual a 20 pesos cubanos (enero 2000)

Tasa de crecimiento del PIB: 6,5% en el año 1999

Símbolos nacionales:

-          Flor Nacional, la Mariposa Blanca. Especie de jazmín endémico, utilizado por las mujeres cubanas en las guerras independentistas para pasar mensajes a los campos de batallas. Simboliza pureza, rebeldía e independencia.

-          Ave Nacional, El Tocororo. Ave autóctona de la familia del quetzal, reproduce en su plumaje los colores de la bandera cubana: rojo, azul y blanco.

-          Arbol Nacional, La Palma Real. Aunque no es oriunda de Cuba, está presente en todo el paisaje del país y simboliza el carácter indoblegable del cubano, al soportar en pie los más furiosos vendavales.

-          La Bandera. Sus tres listas azules representan los tres departamentos en que se hallaba dividida la isla en la época colonial. Las dos listas blancas evocan la pureza de las intenciones independentistas del pueblo. El triángulo equilátero representa la libertad, igualdad y fraternidad. Su color rojo es el anuncio de la sangre que sería necesaria verter para alcanzar la independencia. La estrella blanca y solitaria es símbolo de absoluta libertad entre los demás pueblos.

-          El Escudo. Tiene la configuración de una adarga ojival, en cuyo campo superior aparece una llave dorada que simboliza la posición clave de Cuba entre las dos Américas, de ahí el nombre "La llave del Golfo". El sol naciente simboliza el surgimiento de una nueva nación. Las tres franjas azules, separadas por dos blancas, representan los departamentos en que estaba dividida Cuba en la época colonial. La Palma Real que aparece en el tercer espacio o cuartel, representa la hidalguía y serena firmeza del cubano.

-          El Himno Nacional. Su música fue compuesta en 1867 y más tarde, en 1868, cuando las tropas independentistas tomaron la ciudad de Bayamo (actual provincia de Granma), el propio autor de la música, Perucho Figueredo, escribió la letra.

Geografía: situada en el mar Caribe, a la entrada del golfo de México, la República de Cuba comprende un vasto archipiélago formado por la isla de Cuba, la Isla de la Juventud y unas mil seiscientas isletas y cayos, con un área de 110 922 km2. 

 Clima:  tropical, modificado por la corriente del Golfo, estación de lluvias de mayo a octubre con temperatura promedio de 26,5°C, estación seca de noviembre a abril con 25°C como promedio.  Está ubicada dentro del cinturón de huracanes del Caribe.  La temporada ciclónica  se extiende de junio a octubre.

Historia: Cuba fue colonia de España desde su descubrimiento  en 1492 y neocolonia de Estados Unidos desde su ocupación por este último país, como resultado de su intervención en la “Guerra Hispanocubana” en 1898, arrebatándole la libertad conquistada por las fuerzas mambisas después de más de 30 años de lucha contra las tropas españolas. Mantuvo su condición de pseudo república hasta el 1ro de Enero de 1959, fecha en la cual el Ejército Rebelde, al mando de Fidel Castro, derrocó a la tiranía de Batista. 

Sistema de Gobierno: El máximo órgano de gobierno es la Asamblea Nacional del Poder Popular (o Parlamento), investida de poder legislativo y compuesta por 601 diputados, que representan a todas las actividades económicas, políticas y sociales del país, así como a todos los territorios (provincias y municipios).  La Asamblea Nacional elige al Consejo de Estado, el cual propone para su aprobación al Consejo de Ministros. El Consejo de Ministros ostenta autoridad ejecutiva y administrativa.  El Tribunal Supremo Popular es el máximo órgano judicial, cuyos integrantes son también designados por la Asamblea Nacional.  A nivel de las 14 provincias y sus municipios existen órganos de gobierno con atribuciones en sus respectivos territorios (Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular) y con igual distribución también se estructuran los Tribunales Provinciales y Municipales del Poder Popular.  

Integración regional: Cuba es miembro de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) y más recientemente de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), asimismo tiene status de observador en el CARICOM  y participa en los trabajos del CARIFORUM  (Foro del Caribe, compuesto por los países que integran el CARICOM, además de Haití y República Dominicana).

Cuba es miembro de las dos principales organizaciones turísticas del Caribe:  la Organización de Turismo del Caribe (CTO) y la Asociación Hotelera del Caribe (CHA).

 Educación:  gratuita y obligatoria hasta el grado 12.  El país contaba al cierre de 1998 con más de 250 000 profesores y maestros, lo que representa un maestro por cada 42 habitantes. Asimismo dispone de 12 000 centros educacionales de las enseñanzas pre-escolar, primaria y media, con una matrícula de más de 2 200 000 alumnos. La enseñanza superior tiene una matrícula de 101 100 alumnos distribuida entre 57 instituciones de nivel superior.  Entre las especialidades fundamentales sobresalen la medicina con 23 200 capacidades (en carreras médicas y paramédicas), 35 100 en carreras pedagógicas y 13 000 en carreras técnicas.

Uno de cada cinco habitantes de todas las edades está matriculado en el Sistema Nacional de Educación. La escolarización de la población entre los 6 y 16 años de edad era del 94,2% a finales de 1997.  La continuidad de estudios en secundaria básica de los alumnos graduados de sexto grado es del 99,8%. 

Salud: Cuba cuenta con un médico por cada 169 habitantes y un estomatólogo cada 1 109. La tasa de mortalidad infantil es de 7,4 por cada mil nacidos vivos (cierre 1999).  El total de instituciones dedicadas a la salud ascienden a 280 hospitales, 442 policlínicos y 168 clínicas estomatológicas.  El índice de camas por habitante es de 7,3. 

q       Información económica

 Las principales actividades económicas del país son:  el turismo, la industria azucarera,  la minería (las reservas cubanas de níquel están entre las mayores a nivel mundial) y la construcción.  Entre sus principales rubros exportables se encuentran, además del azúcar y el níquel, el tabaco, el café, los cítricos, los productos de la  pesca y más recientemente los de la industria biotecnológica y médico farmacéutica. Con relevancia para el consumo nacional se destacan, entre otras, las industrias relacionadas con la extracción y procesamiento de petróleo y sus derivados, la generación de electricidad, las telecomunicaciones y la producción de alimentos. 

Incentivos para la inversión extranjera:  El Decreto Ley No. 77, aprobado en 1995 simplifica el proceso inversionista.  Esta Ley establece la libre repatriación de las utilidades después del pago de impuestos y el capital en caso que cese la asociación o empresa mixta, sin impuestos o gravámenes adicionales. Entre sus principales atributos se encuentran:

·         Autorización para la tenencia de propiedad extranjera hasta el 100%

·         Garantías contra expropiación o nacionalización

·         El Estado garantiza al inversionista extranjero la libre transferencia , en moneda libremente convertible, exenta de impuestos o recargos relativos a tal transferencia, de las utilidades netas o dividendos obtenidos como resultado de la inversión

·         Posibilidades de arrendamiento a largo plazo

El Registro Nacional de Agencias y Representaciones Extranjeras, adscripto a la Cámara de Comercio de Cuba, es el encargado del registro de las firmas interesadas en establecer oficinas de representación en Cuba. En agosto de 1998 existían en el país más de 340 inversiones extranjeras provenientes de 50 países.  Según el informe económico de 1997 del Banco Central de Cuba, en 1997 las inversiones extranjeras ascendieron a 442 millones de dólares.

 Zonas francas y parques industriales:  El Decreto Ley 165 de 1996 regula las operaciones de zonas libres y parques industriales.  Existen en el país tres zonas francas dentro de las cuales están en explotación parques industriales, que abarcan producciones de diversas industrias con fines exportables. Estas zonas francas están ubicadas en Ciudad de La Habana (zonas de Berroa y Wajay) y en el puerto del Mariel. 

Impuestos:

·         Impuesto corporativo sobre las utilidades:  30%

·         Impuesto aeroportuario de salida:  20.00USD por persona

·         Aranceles de importación:  regulados por el Decreto Ley No. 162, de 1996.

 q       Características principales de la industria turística 

Máxima autoridad turística: Ministerio del Turismo. que dirige las principales entidades que componen el Sistema del Turismo, entre las que se encuentran  cadenas hoteleras nacionales, agencias de viajes, turoperadores y otros elementos de la red extrahotelera, todos ellos vinculados al turismo internacional. Existen otras entidades turísticas que no están subordinadas a este ministerio, tales como  Habaguanex S.A, Gaviota S.A, Havanatur S.A., Cubamar  y Asistur S.A.

Productos turísticos principales:  turismo de sol y playa, turismo de ciudad (incluye turismo cultural y de convenciones, entre otros subproductos), turismos de salud, de naturaleza y náutico.

 Principales regiones turísticas por producto:

·         Sol y playa:  Varadero, Cayo Coco, Santa Lucía, Cayo Largo y Holguín

·         Ciudad: (cultural y convenciones)

     Cultural: La Habana, Santiago de Cuba, Trinidad y Baracoa

            Convenciones:  La Habana, Varadero, Holguín y Santiago de Cuba

·         Naturaleza:  Pinar del Río, Península de Zapata y Santiago de Cuba

·         Salud:  La Habana, Villa Clara y Holguín

·         Náutico: La Habana, Matanzas, Santiago de Cuba, Pinar del Río y Holguín. 

Sitios de interés por regiones turísticas principales

Región

No. de polos

Sitios de interés

Km de playa

Habana

 10

17

16,5

Varadero

2

33

20,3

Jardines del Rey

3

27

36,1

Norte de Camaguey

7

30

98,0

Norte Holguín

5

29

7,0

Stgo. de Cuba

5

54

8,1

Costa Sur Central

11

48

9,6

Canarreos

9

29

61,2

 Evolución del sector turístico.

 Los arribos de visitantes han crecido en  4,7 veces en el período 90/99 (de 340,0 miles de visitantes en 1990 a más de 1 millón 603 miles en 1999), a un ritmo promedio anual alrededor del 20%. El crecimiento de los ingresos brutos en el turismo ha sobrepasado al de los arribos, aumentando en 8.04 en el período analizado (243 millones USD en 1990 a 1 954 millones USD en 1999), con un ritmo promedio anual de crecimiento del 26.95%. Para lograr estos niveles de incremento en los arribos, la planta hotelera ha debido desarrollarse, creciendo de 12,9 miles de habitaciones a principios de la década hasta 32,3 miles de habitaciones en 1999, para un ritmo anual de 11 %.

q       Evolución de los principales indicadores en el período 1990 - 1999

 Arribos de miles de visitantes (crecimiento promedio anual 19,01%)

Fuente: MINTUR
Ingresos en millones de USD (crecimiento promedio anual 27 %)

 Habitaciones en miles (crecimiento promedio anual alrededor del 11 %)

Fuente: MINTUR

 El gasto medio diario (gasto por visitante) era de 83 dólares en 1990, con una estancia promedio de 8.7 días; en 1998 el gasto aumentó a 179.0 USD y la estancia a 11.3 días. Según las estimaciones del MINTUR, en el 2000, el gasto medio sería de 183.0 USD por visitante, con la misma estancia promedio anterior. El gasto medio anual realizado en Cuba en los últimos años ha sido superior al promedio de la región del Caribe. Precisamente, entre 1990 y 1995 este indicador pasó de 715.0 USD a 1476.0 USD anuales, aunque en 1998 descendió a 1283.0 USD y las estimaciones sobre el 2000 lo sitúan en 1310.0 USD.

 En cuanto a la división por géneros de los visitantes de Cuba, en 1998 el 58.3% correspondió al sexo masculino y el 41.7% al femenino.

 Principales mercados emisores

Durante el período 1990 - 1999, siete países han concentrado alrededor del 65% del número total de visitantes que han arribado al país: Canadá, Alemania, Italia, España, Francia, Reino Unido y México, lo que los ha convertido en los principales mercados emisores.

Planta hotelera 

Las entidades hoteleras del país son: Cubanacán, Gran Caribe, Horizontes Hoteles, Islazul, Gaviota, Cubamar y Habaguanex.

 La planta hotelera actual dedicada al turismo internacional está distribuida entre 189 hoteles que abarcan un total de 32 260 habitaciones, con la siguiente distribución por: 

Categorías sobre la base al número de estrellas: 

 

**

***

****

*****

Habitaciones

15%

22%

46%

17%

 
Tipo de producto turístico: 

Producto

No. Habitaciones

1998

Playa

21 289

Ciudad

8598

Naturaleza

630

Náutica

871

Salud

622

Otros

250

Total

32 260

Del análisis de las dos tablas anteriores se puede concluir que en lo que respecta a la categoría, las instalaciones de 4 y 5 estrellas concentran el 65% de la planta hotelera, mientras que en lo concerniente a la distribución por producto turístico, es el turismo de playa, seguido del turismo de ciudad el que agrupa la mayor participación de nuestras habitaciones.

Sistema Nacional de Formación de Profesional para el Turismo (FORMATUR)

El Sistema Nacional de Formación Profesional para el Turismo (FORMATUR), entidad perteneciente al Ministerio de Turismo de la República de Cuba, coordina, regula y controla el proceso de formación, perfeccionamiento y reciclaje de todos los recursos humanos del sector turístico, en correspondencia con las prioridades. Estas son: Directivos, mandos y trabajadores que laboran en el sector; personal que ingresa en el sector a partir del crecimiento de las fuentes de empleo; y los trabajadores del propio Sistema FORMATUR. 

La actividad que desarrolla el Sistema se ajusta a la legislación vigente en materia laboral, dictadas por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la República de Cuba. 

El objetivo fundamental del Sistema es garantizar la idoneidad para los diferentes puestos de trabajo en términos de conocimientos, habilidades y actitudes; de manera que constituya una de las ventajas competitivas del sector turístico. Para ello el sistema diseña estrategias de formación y desarrollo, tanto para el sector en general como para empresas y territorios en particular, así como diseña y aprueba el esquema general de la estructura del Sistema Piramidal Modular, desde las ocupaciones básicas hasta el nivel de Mandos Medios, teniendo un tratamiento diferenciado el segmento de Directivos. Además, ofrece apoyo sistemático al desarrollo científico técnico y docente de las Escuelas de Hotelería y de los protagonistas de la capacitación en las entidades turísticas, contándose con ocho escuelas como centros autorizados de superación postgraduada.

Cuenta con una estructura organizativa de: una Casa Matriz; 18 escuelas en polos turísticos fundamentales, y solo no tienen escuelas del Sistema dos provincias del país. En las escuelas laboran 959 profesores, de los cuales 28 ostentan Grados Científicos, 17 son Master y 165 Diplomados. Se subordina al Viceministerio de Recursos Humanos y Cuadros del Ministerio de Turismo de Cuba.

Pronósticos generales de desarrollo turístico

Según las proyecciones de arribos de la OMT para los años 2000 y 2010 el comportamiento, será el siguiente, (tomando como año base 1990) 

Area

2000

2010

Mundo

145%

220%

Américas

200%

280%

Caribe

155%

230%

Esto significa que los arribos a nivel mundial crecerán en el 45% y 120% en los años 2000 y 2010 respectivamente, con respecto a 1990.  Igualmente el aumento regional para las Américas será del 100%  y 180% respectivamente, mientras que los arribos del área del Caribe deben tener un incremento esperado del 55% y 130% en los años 2000 y 2010 respectivamente. Para nuestro país esto implicará que los arribos para el año 2010 pueden estar en el orden de los 5 a 7 millones de visitantes, lo cual obligará a desarrollar nuestro potencial turístico en las áreas priorizadas en particular y en todo el país en general para poder asimilar tal crecimiento.

 Fuentes: 

100 Preguntas y Respuestas sobre Cuba, Carmen R. Alfonso Hernández, 1996

Revista TTG, sept. 2/98

Directorio Turístico de Cuba, Editora Limusa 1999

Catálogo de Producto, Agencia de Viajes Cubanacán, 1998 

Brouchure Gran Parque Natural Monte-Mar, Horizontes Hoteles, 1998

Carpeta Institucional Grupo Hotelero Gran Caribe

Dossier Receptora de Viajes San Cristobal, Habaguanex, 1998

Conferencia del Viceministro del MINTUR, Arq. Eduardo Rodríguez de la Vega, enero 23, 1999

Consultas realizadas al Centro de Estudios de la Economía Mundial

Consultas realizadas a la Asamblea Nacional del Poder Popular

La Economía Cubana: Reformas estructurales y desempeño en los 90. Segunda Edición, 1999.

             
q       Raíces culturales cubanas

El Caribe... único

Msc David González López

Investigador Auxiliar del Centro de Estudios de Africa y Medio Oriente

Hace tiempo que se habla de esta región – llámesele de las Antillas o de los Caribes – como una unidad: Unidad en el sentido de uno y en el sentido de único. Y así se hablaba ya mucho antes de que se pusiera de moda hablar de unidad en el sentido de integración. Porque, si vamos a ver, esta región se ha caracterizado más por la fragmentación en pequeñas unidades políticas y económicas que por la integración, que es un fenómeno muy reciente en la historia regional. Basta mirar un mapa para percibir que esta es la parte del Nuevo Mundo más fragmentada, desde el punto de vista político y lingüístico, en pequeñas unidades.

Esa fragmentación parece dictada por la propia geografía. ¿Se puede, entonces, hablar de unidad geográfica? El Caribe es una región de infinidad de archipiélagos, de islas de talla diversa, como ninguna otra parte del mundo habitado. Para encontrar un fenómeno geográfico comparable, si no idéntico, tendríamos que ir al Mediterráneo Oriental, donde hay una fragmentación insular comparable, aunque ninguna isla tiene allí, por ejemplo, la talla de Cuba. Los casos parecidos del Asia sudoriental o de Oceanía presentan realidades mucho más dispersas, y generalmente ubicadas en mares más abiertos, o en océanos muchos más hostiles. Se puede, entonces, hablar del Caribe como una unidad geográfica, bien delimitada, de condiciones climáticas, geológicas y otras bastante homogéneas.

 ¿Puede hablarse del Caribe como una unidad histórica? A pesar de la fragmentación política actual, parece que el Caribe siempre fue, desde tiempos prehistóricos, una unidad histórica. Casi toda esta región, y sobre todo su parte insular, se pobló siempre de una misma raza y una misma cultura. Claro, las culturas indígenas se fueron remplazando unas a otras en oleadas sucesivas que se movían de este a oeste (a diferencia de la Tierra Firme, que se pobló, de manera general, de norte a sur). Primero, una cultura muy primitiva, de recolectores; luego la agroalfarera, y finalmente la de los guerreros caribes, que terminarían dando su nombre a nuestra región.

Después (también provenientes del oriente) vendrían los europeos, que durante siglos darían una cruenta batalla, isla por isla, por el Caribe. De ese modo, fueron pocas las islas que experimentaran menos de dos o tres colonialismos europeos en su historia: Jamaica o Haití en algún momento fueron españoles, del mismo modo que, en un instante, La Habana fue inglesa. Ese “cambio de dueños”, y la consiguiente experimentación de colonialismos diversos, pero comunes a todos los territorios insulares, también nos acerca.

Los primeros europeos que llegan a América en 1492, trayendo con ellos la Modernidad, ingresan al continente por el Caribe, y se establecen inicialmente allí, y no en Tierra Firme. Durante los tres siglos siguientes, el Caribe sería el “Mediterráneo Americano”. Así, del mismo modo que en la Antigüedad la mayoría de las grandes culturas que marcaron la historia de Occidente – que es también la nuestra – surgieron en las proximidades del Mediterráneo, el Caribe va a convertirse en centro de irradiación de “civilización” en América. Va a ser el lugar de más activo trueque de mercancías, de personas (y también de personas-mercancías) y de ideas. Va a ser, en suma, un lugar privilegiado de intercambio y fragua de culturas. Una misma historia de poblamiento, de exterminio de indígenas, de piratería, de esclavitud, de nacionalismo, de luchas por la independencia y por el progreso.

Entonces queda claro que podemos mirar al Caribe como una unidad geográfica e histórica. Pero ¿podremos verlo también como una unidad cultural? A primera vista parece difícil. El Caribe es el lugar de América donde, en un sitio relativamente pequeño, se habla la mayor cantidad de lenguas y donde se percibe la mayor variedad racial, aunque con predominio de elementos africanos provenientes también del oriente que le imprimen su sello más característico.

Sin embargo, más allá de la disparidad de lenguas o razas, existe una unidad sorprendente. Es evidente, por ejemplo, que los garífunas de la costa centroamericana, los moradores del Barlovento venezolano o los habitantes de Cartagena de Indias se parecen más a los habitantes de las islas antillanas que a sus propios connacionales, respectivamente, de los altiplanos de Centroamérica, la Cordillera venezolana o los montes del interior colombiano. Bueno: habrá quien diga que lo que les imprime el parecido es la cultura negra. Pero es más que una cuestión racial: pregúntele usted a un veracruzano de cualquier raza si se siente más próximo culturalmente hablando del Distrito Federal o de La Habana. Sin dudas, el Caribe constituye una unidad cultural – pero justamente una unidad en la diversidad.

Son múltiples los factores de nuestra unidad caribeña, esos factores que nos hacen uno y que nos hacen únicos. Me referiré brevemente, para concluir, a algunos de los más evidentes.

Primero, diferentes aspectos de nuestro modo de ser y estar parecen influidos por el clima, los paisajes, la historia similares. No nos halagamos en exceso si decimos que los caribeños somos todos abiertos y amistosos -- por lo menos, no hay sitio del Caribe donde la gente tenga fama de cerrada, hosca, inamistosa. Se dice también que somos contradictorios: sumamente prácticos, y a la vez soñadores; al mismo tiempo alegres hasta en demasía y nostálgicos sin remedio. Le tenemos un amor sin límite al terruño, pero también nos aguijonea el impulso viajero. Estamos siempre atentos al exterior, a las mejores ideas, gustos y modas provenientes “de afuera”, y siempre prestos a adoptarlos, pero también a adaptarlos, a pasarlos por nuestra propia cultura para transformarlos. Hace años que los estudiosos vienen tratando de conceptualizar todas esas características culturales en lo que se ha dado en llamar la insularidad, un estado de ánimo y modo de ser y estar del cual el Caribe no es el único exponente, pero es sin dudas el paradigma, el mejor modelo.

Es cierto que hay algo peculiar en estas islas que nos desarrolla los sentidos de una manera especial, y semejante en cualquier punto del Caribe. El cielo todavía es azul, el aire transparente y la luz muy clara: eso debe influir en nuestro gusto peculiar por los colores. Usamos como pocos el olfato, sobre todo a la hora de la mesa: no hemos producido ninguna de las cocinas célebres del mundo, pero ¡cómo disfrutamos los sabores nuestros, y qué importancia les damos en nuestras vidas! ¿Y qué decir del oído? Ahí sí encabezamos el ranking mundial: El Caribe (y su prolongación al Golfo de México, tocando a Nueva Orleans) ha producido, en este siglo XX, las sonoridades que hoy basamentan la música transnacionalizada, globalizada a nivel del orbe. Músicos del mundo entero tienen que volver constantemente el oído al Caribe, para nutrirse y reciclarse.

El Caribe que nos baña y delimita la mayor parte de nuestras fronteras, nos separa y nos une. Mar poco profundo, bastante rodeado de tierras y sometido a un sol fuerte y a un rápida evaporación, es por ello el más salado de los mares. Esto quiere decir que la sal en el aire oxida los metales y erosiona las paredes con mayor rapidez, imponiendo la reparación, el retoque, la renovación constantes. También quiere decir que cuidándonos ahora, claro, del agujero en la capa de ozono del cual no somos en lo absoluto responsables, el Caribe produce los bronceados más espectaculares y mejor cotizados del universo. Más allá de nuestra variedad de razas, la proporción exacta de sol más sal que compartimos nos brinda a los caribeños un lustre especial, perfectamente identificable.

El Caribe está de moda. Los globalizadores lo ven como un lugar de gran potencial para el cambio dinámico, acelerado, hacia una sola economía y una sola cultura-mundo. Los postmodernos lo contemplan como un paraje singular, donde a pesar del cambio, la cultura tradicional permanece vigorosa. Los seres más comunes lo ven como un lugar amistoso, cercano en la geografía al Paraíso. Un lugar poblado de islas diversas e iguales, que han aprendido de una larga historia de esclavitud, piratería y rapiña, que hay que unirse y ayudarse, porque de la desunión o el intento de sacar ventajas entre las islas se benefician sólo los que no son caribeños.

Y esa unidad, esa cultura, esa unidad cultural, son tal vez nuestros mejores tesoros, a cuidar tanto como la ecología de nuestro Mar Caribe. Pero para poder cuidar a conciencia hay que valorar, y para valorar hay que entender lo que se cuida y valora. Por ello tenemos que esforzarnos por entender cada día mejor nuestra cultura común, que es como decir empezar a entendernos mejor a nosotros mismos.